Me Gusta Fumar

Lo llaman Democracia y no lo ES

Los artículos serán publicados sin editar

En caso de leer una barbaridad avisarnos y la solucionaremos con la máxima brevedad posibe.

Dignidad

El alchohol no debería ser atenuante

n elemento inconsistente de la legislación española es lo referente a conducir bajo los efectos del alcohol.  El alcohol al volante es un agravante.  En otros delitos puede ser atenuante.  Esto es una inconsistencia que haría falta resolver.  No es un tratamiento coherente que un mismo factor sea a veces atenuante y otras veces agravante.

En muchos delitos, como agresiones o asesinatos, el consumo excesivo de alcohol conlleva una reducción de las penas.  El estar borracho reduce las inhibiciones y el sentido común.  Hay gente que actúa de forma distinta cuando está bebida.  El juicio se puede ver afectado.  Los condicionamientos morales que rigen nuestras vidas pueden resultar atenuados.  En otras palabras se pueden hacer cosas que no se te ocurrirían hacer de otra forma.  Algunas de estas cosas pueden tener consecuencias dramáticas.

Cuando se está un poco bebido se sabe que no es aconsejable coger el coche.  Todavía no se ha dejado atrás el sentido común.  Llega un momento, a medida que aumenta el consumo, en que se pierden las inhibiciones.  Algunas personas, de un trago a otro, cambian totalmente de personalidad.  Han bebido tanto a lo largo de su vida que, sobrepasado una cantidad de alcohol, se convierten en personas distintas.  Esto literalmente ocurre entre trago y trago.

Es mucho pedir que una persona cuya personalidad haya sido trastocada por el consumo del alcohol, recuerde que no debe coger el coche.  Su sentido común se ha reducido.  Su confianza en si mismo ha sido inflada.  Quizás su agresividad haya también sufrido un considerable aumento.  Es posible que el día siguiente ni siquiera recuerde sus últimas horas de juerga.  Por esta razón, porque el alcohol puede trastocar la personalidad, siempre habrá conductores que conduzcan bajo los efectos del alcohol.  La gente está demasiada borracha para tener en cuenta que puede acarrear consecuencias hacerlo.

La constitución española dice claramente que todos somos iguales ante la ley.  Esto no es el caso con los que han bebido demasiado.  Si van al volante y causan un accidente, se les agrava la pena.  Si se meten en una pelea y hieren a alguien se les reduce la pena.  Esto no es justo.  No son iguales ante la ley.  El ir al volante supone un trato más duro para el infractor.

Es necesario que la ley actué de igual forma en todos los casos.  La ley debe ser coherente, especialmente al garantizar la constitución española la igualdad ante la misma.  Es incoherente que un mismo factor  sea atenuante en algunos delitos y agravante en otros.  Esto hace algunos españoles bebidos distintos de otros. 

En mi opinión la mejor alternativa es endurecer las penas en todos los casos.  Considero que es nuestra responsabilidad hacernos cargo de nuestras acciones.  Se debería penar, el voluntariamente perder contacto con la realidad.  Hemos de ser responsables de nuestras acciones aunque hayamos tomado sustancias que alteren nuestra personalidad, siempre y cuando no sea la primera vez.  La primera vez no hay ninguna advertencia de que se pueda producir un cambio de personalidad.  Una vez se sepa que haya habido alguna vez tal cambio de personalidad ya se anda sobre terreno seguro.

El ingerir algo que nos haga comportar de forma diferente  a lo que solemos, a sabiendas de que puede tener estas consecuencias, debería ser un agravante para cualquier delito que se hace en ese estado.  El alcohol y demás sustancias que alteren la consciencia, bajo ninguna circunstancia debería ser agravante en algunos casos y atenuante en otros.  En mi opinión se deberían siempre endurecer las penas en estos casos.  Si decidimos dejar de ser nosotros mismos y alguien resulta perjudicado lo deberíamos pagar por partida doble.
 
Contacta con Batiscafo  

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Directiva de Cookies