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El tabaco

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Gallizo

Gallizo, escrito por Iñaki de Juana Chaos, fue publicado en Gara el 30 de diciembre de 2004.  El original lo puedes leer aquí.   Este fue uno de los dos artículos por el cual Iñaki de Juana Chaos fue condenado a más de doce años de cárcel.   La sentencia de la Audiencia Nacional la puedes leer aquí.
 

Gallizo 

El pasado 14 de diciembre, la señora Margarita Uria se dirigió al presidente del Gobierno en el transcurso de la Comisión de Investigación del 11-M, para preguntarle, entre otras, sobre determinadas cuestiones penitenciarias. Tras un preliminar de sonrojantes alabanzas hacia la señora Mercedes Gallizo, la comisionada interrogó al señor Rodríguez Zapatero, exclusivamente, sobre la filtración de unas imágenes y de una carta a los medios de comunicación.

La señora Margarita Uria no preguntó sobre la tortura y malos tratos. Tampoco sobre la muerte y la enfermedad de los presos. No tuvo interés en el aislamiento y la incomunicación. Ni en los accidentes. Y mucho menos preguntó por la dispersión, quizás porque le podrían haber respondido que ésta tuvo su principal valedor en el partido político de la propia comisionada. Un PNV legitimador de la represión y de la más cruel política penitenciaria, no sólo en cuanto a su diseño teórico y cobertura en la puesta en práctica, sino como protagonista con sus propios asesores en la Dirección General de IIPP.

Ni la señora Margarita Uria ni ninguno de los parlamentarios y parlamentarias que enarbolan los derechos humanos como bandera de combate tuvo la remota ocurrencia de interesarse por las vejaciones y agresiones sexuales sufridas por algunas de las detenidas en las últimas redadas policiales. Sobre esto no tiene interés la señora Uria, no ya como parlamentaria, sino ni siquiera como mujer. Y no se lo pregunta porque sabe que el ser detenido/a como presunto etarra en una operación represiva con la consiguiente cobertura mediática es suficiente motivo para no tener ningún derecho, incluido el de no ser torturado. Decía la hipocresía de arraigo: Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón». Dicen los nuevos referentes de la ciudadanía: violentar al agredido no es doble violencia, es justicia y silencio». Pero esto lo sabemos todos, incluida la comisionada, que alaba a la señora Gallizo.

Y entre tanta alabanza de personas de bien (no como yo que soy vasco y rojo, además de varios istas), reflexioné si estaba equivocado. ¡Sé positivo, Iñaki!, me dije. Imaginé que los muros de hormigón eran de chocolate. Que de cabello de ángel estaba hecho el acero. Que los tres presos muertos la pasada madrugada en las cárceles de Langraitz y Zuera eran muñecos de mazapán. Pero, es curioso, no conseguí imaginarme a la señora Gallizo siendo otra cosa que lo que es, como lo eran sus predecesores.

Cuando el PSOE ganó las últimas elecciones generales se levantaron ciertas expectativas entre quienes son dados a creárselas, ya sea por ingenuidad o por necesidad. Ilusiones que en política generalmente el tiempo las demuestra falsas. Lo mismo ocurrió con el nombramiento de la señora Gallizo como directora general de IIPP. Aunque en un principio los numerosos relevos en las direcciones de las cárceles pudieron tomarse como preludio de cambios más significativos, el conocer la relación nominal de los nombramientos me reafirmó en la convicción de que el único horizonte de justicia en las prisiones es la demolición de sus muros. Esperanza ésta que por utópica que parezca es mucho más realista, sin carga de hipocresía, que pretender o esperar que el hormigón y el hierro encierren derechos humanos en lugar de violencia y sufrimiento.

En esta prisión de Algeciras, la señora Gallizo destituyó al director Miguel ángel Rodríguez, alias el Tragasables. Profesional culto que reaccionaba inmediatamente al escuchar el nombre de un preso político vasco. Y fluidamente hilaba un discurso elaborado: Las resoluciones judiciales de los etarras me las paso por el forro de los cojones». Todo un viejo conocido del colectivo de presos políticos vascos que no ha sido destituido por acumular montañas de denuncias e irregularidades. Ni siquiera lo ha sido por una pequeñez como la de, presuntamente, meter la mano en el cajón del dinero en el C.P. de Puerto II y por lo que fue expedientado. Ha sido destituido por no ser del mismo partido político que la señora Gallizo. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Pongo la televisión. Informan sobre el festival de cine de Huelva. Junto al actor Imanol Arias, haciéndole los honores, casi babeando alrededor suyo, me parece reconocer un rostro de desagradables recuerdos. Tiene el pelo blanco y la apariencia muy envejecida, aunque no será por la conciencia que le perturba. En todo caso será por el castigo de los excesos. Siento el consuelo tonto de comprobar que, en esta ocasión, el torturador tiene peor apariencia que los torturados. No hay duda. Esa cara la tenemos marcada en nuestra memoria a golpes de malos tratos y hambre. Es Francisco Sanz. Subdirector de la prisión de Málaga. Director del Salto del Negro, de Puerto II, del C.P. de Huelva en la actualidad, donde ha organizado que algunos presos otorguen un premio cinematográfico dentro del festival. Por esto babea alrededor de Imanol Arias y lo primero que me viene a la mente ante la imagen es preguntarse si el actor habrá notado el surco de la porra y la humedad de la sangre al darle la mano. En el C.P. de Huelva no parece que haya habido cambio de director.

La lista de los nuevos nombramientos es larga, hasta 21 nombres y 10 más por cambio de destino. Algunos apellidos me hacen rebuscar en la memoria. Era el año 1977, creo, porque el único archivo con el que cuento, mi cerebro, tampoco es un disco duro. En todo caso, eran los años posteriores a la muerte del general Franco, cuando la sociedad desbordaba ilusión y los partidos políticos conspiraban para destruirla. Caminaba por Madrid un día de aquellos muchos de manifestación en demanda de amnistía y libertad. Dejé atrás la Gran Vía. Subí por la calle de los Libreros y, a la altura del desaparecido hotel Darde, me topé con un grupo de jóvenes como yo, que bajaban corriendo y chillando han disparado». Con más curiosidad que precaución, continué hasta el final de la calle. Torcí a la derecha tomando la de La Estrella y, algunos metros más allá, estaba un joven tendido en el suelo, muerto en un charco de sangre. Aquello se llenó de grises y parece que quienes habían disparado eran argentinos de la Triple A. ¡Qué más da! Una de aquellas siglas que escondía todas lo mismo, y que reaparecen cuando es necesario.

El joven muerto se llamaba Arturo Ruiz y tenía un hermano que empezó siendo de izquierdas y terminó siendo del PSOE y haciéndose carcelero. Funcionario de prisiones de confianza, tanto, que prestaba su despacho de madrugada en la prisión de Almería para que se celebrasen conversaciones secretas entre enviados del Gobierno y representantes de una organización revolucionaria armada que NO es ETA. De esas negociaciones que nunca existen, y si existen se niegan. Arturo Ruiz murió un día de lucha por la amnistía y la libertad y su hermano vive para cercenarla. Y vive bien como nuevo director del C.P. de Sevilla II.

Jesús Eladio del Rey Reguillo, alias el Tirillas, nombrado nuevo director del C.P. de Valdemoro. Y lo primero que me viene a la cabeza es el motín del módulo I de Herrera de la Mancha en el año 1988 en el que de poco más de 40 presos políticos vascos la mitad pasamos por la enfermería y cinco compañeros acabaron con roturas de huesos en el hospital. Una imagen esperpéntica aquella del Tirillas con un cuchillo de monte en la mano al frente de un nutrido grupo de carceleros y guardias civiles, recorriendo las galerías del módulo de celda en celda e indicando quién debía recibir sesión de palos simple o doble.

Manuel Martínez cano, alias el Morritos, nombrado nuevo director del C.P. de Jaén. Provocador y detonante del anterior motín referido y cuyo único recuerdo agradable que puede haber dejado en algún preso es el que se le viera totalmente acobardado y rociado de polvo blanco a golpe de extintor de un compañero en aquel mismo motín.

Antonio Diego Martín, nombrado director del C.P. de Puerto II y procesado por torturas y rigor innecesario en la prisión de Sevilla II. Juzgado junto al ex director general de IIPP, Antonio Asunción, nunca fue apartado de su trabajo represivo, ejerciéndolo hasta ahora en la prisión de Melilla. Los presos engrilletados durante semanas a los catres. Las sesiones de tortura, desnudos y rociados de agua, los lamentos y chillidos, nunca merecieron un solo día de cese en su cargo. Al contrario, merecen un ascenso al llegar la señora Gallizo.

Para qué continuar con el listado. Me he convencido. La nueva política penitenciaria del nuevo Gobierno del señor Rodríguez Zapatero consiste en recuperar o promocionar a los personajes de más triste recuerdo para los presos en general y para el Colectivo de presos políticos vascos en particular. O en mantener en su cargo a quienes ya cumplen aquellos requisitos.

Las expectativas se han cumplido. O a lo mejor me equivoco y los torturadores son capaces de luchar contra la tortura. Experiencia no les falta. Y entonces, incluso yo sería capaz de imaginarme a la señora Gallizo de otra manera de la que es. -

El Escudo

El Escudo, escrito por Iñaki de Juana Chaos y publicado en Gara el 1 de diciembre de 2004.  El original lo puedes leer aquí.   Este fue uno de los dos artículos por los cuales de Juana Chaos fue condenado a doce años y siete meses de prisión.  La sentencia de la Audiencia Nacional la puedes leer aquí .
 

El Escudo.

Veo la televisión. Escucho la radio. Leo periódicos y revistas y el bombardeo es intenso y permanente. El enemigo está crecido. Detenciones en Iparralde y Hegoalde. Redadas en los estados francés y español. Informaciones venenosas que pretenden inocular el virus de la desconfianza.

El Lobo, un simple chivato al que la txakurrada vació antes de tirarlo al estercolero de lo inservible (como a todos los chivatillos) es recuperado ahora y elevado a la categoría de héroe de la infiltración y de los servicios secretos; a protagonista de películas y reportajes donde exhibe bravuconadas novelescas a golpe de guión y talonario.

Maniobras de desánimo. Filtraciones de correspondencia y conversaciones, totales o parciales, pero en todo caso interesadas y manipuladas, aun reconociendo que no debemos facilitarles el trabajo.

Dispersión penitenciaria: carcelaria e intracarcelaria. Malos tratos, torturas renovadas en el tiempo pero permanentes en las formas y tan antiguas como lo es la represión política. Agresiones. Sufrimiento para nuestros familiares y amigos. Compañeros enfermos a los que se chantajea con la gravedad de la situación.

Sí, la ofensiva es fuerte, en todos los frentes e innegable. ¿Quizás el enemigo está aventurando que nos puede dar la puntilla? ¿Que puede acabar con el MLNV? ¿Que va a conseguir doblegar a un pueblo o, al menos, silenciar sus pasos haciéndole pisar exclusivamente moqueta?

No necesito ser adivino para poder chillar con toda fuerza y convicción, en una expresión políticamente incorrecta: ¡La tenéis clara! Iros a la mierda con todo lo anterior porque no vais a ganar. ¿O es que todavía no os habéis dado cuenta de que tenemos un escudo invulnerable que no es otro que la razón?

Como todo poder totalitario, fascista o neofascista, el actual Gobierno del PSOE, como el predecesor y anteriores, se ve en la necesidad de reescribir permanentemente la historia; de manipular y mentir creando buenos y malos a conveniencia, superando con mucho los límites de la conocida ficción orwelliana. Y ello como estrategia de guerra con el único y declarado objetivo de nuestra asimilación, del logro de la renuncia a nuestros principios, valores y derechos, y nuestra integración en su sistema.

Jueces prevaricadores, políticos corruptos, profesionales de la tortura, carceleros sin escrúpulosŠ sois aburridos, cansinos y previsibles. No merecéis ningún respeto ni consideración, ni siquiera el mínimo como para cuidar el tono de esta carta.

Pero esto merece una explicación. ¿Totalitario el talante de Zapatero? ¿Fascistas esos ojitos azules y esa sonrisa angelical? ¿El mismo que ha sacado a los soldados de Irak? ¿El que va a modificar las leyes del aborto, divorcio y otras tantas para contentar a una «izquierda domesticada»? Pues sí, totalitarismo sin ninguna duda, porque tomando como prioridad preferente a Euskal Herria, como no podía ser de otra forma para los vascos, quien promulga leyes de excepción, quien crea o mantiene tribunales especiales, quien ampara la tortura, persigue y reprime los derechos de asociación, de expresión, de prensaŠ quien prohíbe la participación política y electoral. Y quien todo lo hace para silenciar a una nación y negarle el derecho de autodeterminación, es un fascista de manual y dejémonos de flori- turas de lenguaje.

Técnicamente, el 25 de octubre de 2004 terminé de cumplir la condena intramuros impuesta por su sistema jurídico y penitenciario con el Código Penal de 1973, código franquista incomparablemente más «blando» que el actual de sus herederos. A partir de aquella fecha no he salido de prisión, oficialmente porque el juez Gómez Bermúdez ­otra estrella meteórica labrada sobre sufrimiento vasco­ tiene «dudas» sobre la condena cumplida. Y una vez más no deja de asombrarme ­y ojalá no pierda nunca esta capacidad­ el desprecio que de sus propias leyes tienen sus servidores. Que las rechacemos nosotros que las combatimos es natural, pero que las desprecien quienes comen de ellas es un indicador más de cuál es su función.

Sin embargo, no se pueden ni se deben utilizar en mi caso los términos ilegalidad, secuestro... Y no me gusta que lo hagan en mi defensa, porque de forma ilegal y secuestrados por un sistema autoritario, en la cárcel y algunos desde hace bastante más tiempo que yo, estamos 700 compañeros y compañeras, y extramuros lo está toda la parte de la sociedad que no se conforma. Al fin y al cabo, hay centenares de miles de vascos y vascas que hoy están en un cuarto grado penitenciario, a la espera de que cualquier noche unos uniformados aporreen su puerta y les notifiquen la represión por mal comportamiento.

Mucho más claro ha sido el ministro López Aguilar. A De Juana no se le puede excarcelar de ninguna manera y no hay más que hablar. ¿Motivo? No da signos de resocialización. Sin embargo, afortunadamente, de resocialización no da signos ni De Juana ni una inmensa mayoría de los 700 presos y presas, ni una gran parte de la sociedad vasca.

Porque resocializar en el sentido utilizado por el enemigo implica la derrota y la aceptación de los contravalores que de tan magnífica manera representan todos los López Aguilar, Zapatero y Gómez Bermúdez. Pero deberían hacerse una pregunta: si 700 compañeras y compañeros con miles de años de cárcel cumplidos y por cumplir en nuestras espaldas no damos signos de «resocialización», ¿no será que algo les falla en el «tratamiento penitenciario»? Lo que les falla es que tenemos el escudo de la razón. Y que nada es insuperable, ni en lo personal ni en lo político, salvo la interiorización del fracaso.

En todos los procesos hay altas y bajas. Las apariencias también engañan. Políticamente, el ruido no significa fortaleza ni el silencio debilidad. Vamos a ganar. Leamos historia de otros procesos triunfantes, no de los perdedores. Comparemos la aceptación de nuestro discurso político por parte de la sociedad vasca, ahora y hace 25 años. Y lo demás es fácil: trabajo, sacrificio, aprender de los errores y no meternos palos en la rueda de nuestra propia bicicleta.

Hace años le escuché a un muy apreciado compañero chillar con fuerza «Sacad vuestras sucias manos de Euskal Herria». Sí, sacadlas, porque otro camino sólo implica más sufrimiento. O el futuro terminará demostrando, sin duda, que os quedásteis sin ellas.

No te necesito

Mi primera experiencia en una sociedad donde fumar estuviera mal visto ocurrieron cuando viví varios años en el extranjero.  Ahí me integré en un grupo donde había muy pocos fumadores.  A mí no me costaba ningún esfuerzo admitir que había gente a la cual le molestase el humo.  Cuando me encontraba en casa de alguien que no fumase, no me importaba lo más mínimo salir de sus casas cuando necesitaba un cigarrillo aunque hiciese frío.
 

No existe compromiso

Es difícil llegar a un compromiso relacionado con el tabaco con el cual pueda vivir todo el mundo.  Durante gran parte del siglo pasado se fumaba en cualquier parte.  Si no te gustaba que se fumase cerca tuyo no te quedaba más remedio que permanecer encerrado en tu casa.  En estos momentos en España los únicos sitios donde se puede fumar es al aire libre, y en la mayor parte de los bares y restaurantes.  En ningún lugar de trabajo se puede ya fumar.  La ministra de Sanidad Elena Salgado ha advertido que el gobierno no está satisfecho con los resultados de la ley contra el tabaco que aprobaron.  Ya que los fumadores tienen fama de ser muy buenos clientes, la mayor parte de restaurantes de menos de 100 metros ha decidido permitir fumar.  Lo típico de un fumador es después de la cena tomarse unas copas disfrutando de sus cigarrillos.  Un amigo mío dice que la única razón por la cual a los fumadores nos gusta beber es que el alcohol nos desinhibe así permitiéndonos fumar más.

Hay gobiernos avariciosos

Hay mucho gobierno avaricioso en este planeta.  Es muy popular llevar a grandes tabacaleras a juicio para recuperar los gastos sanitarios de las enfermedades relacionadas con el tabaquismo.  Esto es pura avaricia.  Está basada en la premisa estúpida que no hay ninguna muerte no relacionada con el tabaco que suponga gasto financiero para el estado.  El proceso de la muerte, se fume o no se fume, puede ser muy caro.

Una de mis memorias favoritas

Una de mis memorias favoritas es camino a la casa de unos amigos que viven a unos 40 kilómetros de mi casa.  Iba sentado, sólo, en el autobús.  Yo estaba fumando.  Se podía fumar en un viaje de autobús de media hora.  Esto es una memoria reciente.  Ocurrió hace menos de 10 años.  Hace tan poco se podía fumar hasta en los autobuses provinciales que hacían recorridos de en torno a una hora. 

Obedecemos hasta lo injusto

Desde hacia bastantes años se han estado aprobando prohibiciones al consumo del tabaco.  Una razón fundamental de que estas medidas generen poco conflicto es es que muchos fumadores las aceptamos sin rechistar.  Somos personas y por tanto compartimos el respeto a la autoridad que es clave de nuestra especie.  Se tiende a aceptar sin más lo que se nos ordena.

Hay que protejer hasta lo que moleste a algunos

El que se fume es algo que molesta a mucha gente.  Hay bastantes a los que les molesta que se fume cerca de ellos.  Hasta hay algunos a los que les molesta que existamos nosotros los fumadores.  El que haya alguien que fume es una cosa que les molesta.  El fumar es un derecho que es necesario proteger.  Aún a sabiendas que le pueda molestar a alguien.  No fumar en cualquier parte.  El que haya algún sitio donde se pueda fumar.  El que no se proteja el derecho de encontrar sin demasiadas dificultades un sitio donde fumar implica que no hay libertades suficientes en la sociedad.

Las medidas antitabaco son discriminación

Desde hace varios años se está restringiendo el derecho de fumar de manera global.  Los argumentos principales son que es necesario evitar que la población respire el humo de tabaco y el qué es muy caro pagar los tratamientos de las enfermedades relacionados con el tabaco.  Estos argumentos son una falacia.  A los gobiernos les interesa que haya grupos de gente que la mayoría considere inferior a ella.  El que la masa se sepa superior, aumenta su bienestar, y hace que además de ser dóciles, estén contentos con la clase dirigente.

Cada vez más restricciones

Los gobiernos, a la hora de restringir los lugares donde se pueda fumar, siguen dos caminos distintos.  El primero es reducir poco a poco los derechos de los fumadores.  Cada legislatura va mermando paulatinamente nuestros derechos.  La otra forma es hacerlo de golpe.  De la noche a la mañana casi no se puede fumar en ningún sitio.  El destino de ambos caminos es el mismo: al final no hay lugar para nosotros los fumadores.  


Todos hemos de tener cabida

Hay mucha gente a la cual le molesta el humo del tabaco.  Aún así es necesario proteger el derecho del fumador para seguir fumando.  A la población no le conviene que un colectivo sea marginado por participar en actividades de las cuales desaprueba el gobierno.  En nuestra sociedad ha de haber lugar para todas las actividades aunque haya gente a la cual moleste.  Si no la sociedad va derechita al fascismo.  

Lo que puedes esperar aquí

En este mundo se ha acosado muchas veces a una minoría de la sociedad.  Este acoso se esta produciendo ahora entre a otros a los fumadores.   Somos victimas de una campaña global.  Esta va mucho más allá de mejorar el bienestar de los que no fuman.  A base de pequeñeces busca humillarnos.  Yo he hecho este espacio para protestar.  No espero conseguir cambiar nada.

Nadie tiene derecho a estar a gusto en cualquier parte

Nadie tiene derecho a estar a gusto en cualquier parte.  Hay tanta diferencia en gustos, que si se usase como baremo  lo que una persona o un grupo de personas considerara apropiado, muchos quedarían excluidos.  Hay mucha diferencia entre lo que lo que consideran apropiado algunas personas y lo que consideran apropiado otras.  Se debería intentar que haya un lugar para todos.  No se debería excluir a nadie.  Eso ni se ha hecho suficientemente, ni parece que se vaya a perseguir esta meta.  Habría que intentar dar cabida a todo el mundo, aunque esto no le parezca prioritario a muchos gobiernos.
 

Erase una vez que era un fumador respetuoso

Erase una vez que no me molestaba respetar a los no fumadores.  Yo tenía muchos amigos que no fumaban.  Cuando estaba en sus casas no me molestaba salir a la calle cuando necesitaba fumar.  Yo comprendía que había mucha gente a la cual el humo del tabaco les podía molestar y yo hacía mi parte para que estuvieran a gusto.  A mi no me molestaba en lo más mínimo.  Luego empezaron a prohibir y a prohibir.

La ley contra el tabaquismo discrimina

La ley contra el tabaquismo que entró en vigor el 1 de enero del 2006 en España discrimina a los fumadores. Está muy bien eso de que a la mayoría de la población se le permita trabajar a gusto, sin tenerse que tragar el humo de sus compañeros. Desgraciadamente esto se hace a coste de infringir los derechos, garantizados por la constitución, de un treinta por ciento de la población. Esta ley, aunque mejor que las leyes que se han aprobado en otras partes del mundo, discrimina a los que fuman. Esto lo hace por su inflexibilidad. Esta ley va bastante más allá de garantizar un ambiente de trabajo agradable. Es lo suficiente rígida para ser un atentado contra mis derechos.

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