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El Torbellino del Amor

Gracias a mis maravillosas putas por salvarme la vida

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Las maravillosas putas me han salvado la vidaTengo que dar las gracias a las maravillosas putas que he conocido a lo largo de mi vida.  Casi toda mi experiencia sexual ha sido en Casas de Citas.  Una Casa de Citas es un apartamento con varias habitaciones, donde cuando entro una mujer me lleva a un dormitorio.  Generalmente vienen cuatro  o cinco mujeres en ropa interior al dormitorio y yo escojo con cual quiero hacer el afecto.

Recuerdo mi primera experiencia, que fue a los treinta años.  Me leí varias veces las páginas de contactos de Relax en el País y escogí un número de teléfono de un lugar que estaba cerca de mi casa.  Llamé con mucho miedo.  Me dieron la dirección y fui hacia allá.  Todo el camino estaba acojonado de que la puta me iba a rechazar, por ser demasiado feo, por ser demasiado gordo, por hablar como si tuviera piedras en la boca.

Me fue sorprendentemente cómodo desnudarme en presencia de esta maravillosa puta.  Ella se dio cuenta sin ningún esfuerzo que yo estaba nervioso.  Creo que se dio cuenta que era mi primera vez.  Hizo todo en sus manos para que me quedara tranquilo.  Recuerdo perfectamente que me quedé muy sorprendido al insertar mi polla en su chocho.  Era una sensación tan sutil.  Según mis fantasías del acto sexual, yo estaba convencido de que iba a ver las estrellas.  La fricción  de la fornicación era casi imperceptible para mí.  Cuando ella se dio cuenta de que yo no iba a correrme follando, me masturbó muy suavemente hasta que yo tuve el primer orgasmo de mi vida provocado por otra persona.

Tenía treinta años y esto era mi primera experiencia sexual.  La normalidad se define por la estadística de poblaciones.  Es normal lo que se encuentra a menos de una variación estándar de la media de cualquier factor que se quiera medir para una población.  En ese rango se encuentra el 67% de la población.  Lo poco común se encuentra entre una y dos variaciones estándar de la media.  Dentro del rango de las dos variaciones estándar de la media se encuentra el 95% de la población.  Lo que se encuentra fuera de este rango se puede considerar anormal.  El comienzo de mi vida sexual, por lo tardío y por con quien me inició, fue anormal.  Guardo mucho rencor por este hecho.  He tenido casi toda mi vida adulta una mujer muy especial a la que yo le daba mucho apoyo emocional.  La novieta de turno no quería satisfacer mi máxima necesidad únicamente porque la presionaba.  Soy incapaz de comprender porque es tan aberrante para una mujer acostarse con un hombre que ella quiere mucho únicamente porque este la presione sexualmente.  Guardo mucho rencor contra ellas.  Con tantas putas con las que me he acostado, no me cabe ni la menor duda que es labor relativamente fácil para una mujer acostarse con cualquiera.  Que mis supuestas amigas no hayan estado dispuestas a acostarse conmigo me hace pensar que eran HIJAS DE PUTA.

Yo tengo mucha culpa en lo anormal que ha sido el inicio de mi vida sexual.  Me costaba mucho iniciar nuevas relaciones, nuevas amistades.  Era muy inseguro.  Mi trastorno bipolar me ha provocado muchas cicatrices.  Cada una de las pocas personas que entraba en mi vida era un tesoro.  Trataba a las mujeres de mi vida como iguales cuando parece ser que a la mayor parte de las mujeres les guste los Machos Alfa.  ¡Maldita inseguridad que viví durante tantos años!  ¡Maldito miedo a molestar que me mantuvo en una soledad únicamente aliviada por alguna novieta que no deseaba satisfacer mis necesidades básicas!  Haber desperdiciado tanto tiempo con mujeres que me usaban me entristece.  También ha habido épocas de mi vida que estas supuestas amigas me han llenado de odio y de rencor.  En un brote maniaco breve que sufrí en junio de 2009 publiqué un artículo que constituía apología del terrorismo contra las mujeres.  Tanto odio en mí me asustó tanto que fui a un Centro de Atención al Drogodependiente por alcoholismo donde soy llevado por un trabajador social muy bruto, a la Asociación Bipolar de Madrid, a una trabajadora social y a un sicólogo de la Seguridad Social.  El día siguiente a haber publicado el artículo intenté solicitar un ingreso voluntario en psiquiatría en mi hospital de referencia.  El Risperdal me devuelve la estabilidad muy rápidamente cuando estoy descompensado y me había tomado uno justo antes de ir al hospital.  Además mi familia se olvidó de la copia impresa de este artículo tan lleno de odio en mi casa.  Les asusté mucho a mi familia y a mi siquiatra.  Durante seis meses no fui capaz de abandonar mis aberrantes deseos de venganza.

Volviendo al tema de mis maravillosas putas, la experiencia me gustó tanto que a la semana de haber follado con la primera, repetí en el mismo sitio.  Mi siguiente vez fue en mi apartamento en Montreal un año después.  Mis padres me pagaban el alquiler del apartamento y me daban un sueldo de unos 100 euros a la semana.  Ahorré todo ese año para poder pagarme una puta que viniera a mi casa.  Cuando ella llegó me hizo ducharme.  La empecé a comer el chocho.  Un rato después ella me dijo irritada: "Mi clítoris está ahí" señalando varios centímetros debajo de donde estaba lamiendo.  También era una persona encantadora.

Cuando regresé a España en setiembre de 1999 tardé menos de un mes en encontrar trabajo.  Me iba de putas una vez al mes.  Cuando una me metió prisa porque no me corría, quedé tan mosqueado que desde entonces, cuando alquilo los servicios de una puta, es por un mínimo de una hora.  Eso me da tiempo de acariciarla, de comerle el chocho, de que ella me coma la polla, de follar y de que ella trabaje como una descosida para que yo me corra.  El primer orgasmo por sexo vaginal lo tuve en el 2009, con mi novia Carioca.  A mis maravillosas putas les ha tocado trabajar duro conmigo.

Muchas veces me daba tanto corte no correrme con el duro trabajo de mis maravillosas putas, que yo me masturbaba para dejarla descansar.  Desde hace varios años me da lo mismo lograr el orgasmo cuando estoy follando, sea con una pareja o con una puta.  Eso me lo ensenó mi primera novia, que conseguí a los 37, ya que no la resultaba cómodo que ella no fuera capaz de llevarme al orgasmo.  De ese noviazgo, la única tristeza que conservo es que únicamente nos besábamos con pasión cuando hacíamos el amor.

Hacia el 2002 encontré una Casa de Citas que me encantó.  Llego ahí y la maravillosa puta que me atendió me la chupó sin condón.  Era la primera vez que notaba la deliciosa sensación de una boca en contacto directo con mi polla.  Me encantó.  Una vez me dio vergüenza seguir haciéndola trabajar me puse a masturbarme, ella me dijo que yo la avisara  cuando estaba cerca del orgasmo. Cuando le dije "Ya" ella rodeó mi polla con su boca y eyaculé en su boca.  Me  pareció tan tierno que repetí muchas veces ahí.  En esa misma casa de citas follé por primera vez sin goma. Pillé hongos por lo cual no volví a repetir con esa puta canaria aunque yo la resulté especial.

Estuve bastante tiempo repitiendo con una puta cerca de mi casa.  Su clítoris aumentaba mucho de tamaño cuando la comía el chocho.  Eso me pareció mágico.  No suelo repetir con la misma mujer pero ella me resultó especial.

Encontré trabajo en la Gran Vía.  Muchas veces paseando por la calle Montera me fijé en una puta rubia que trabajaba ahí.  Una vez me lancé a hablar con ella.  Su nombre profesional es
Alejandra.  Cuando me llevó al hostal fue capaz de hacerme correrme chupándomela una vez me había cansado de comer chocho y follar.  Hacía mucho tiempo que ninguna mujer me había regalado un orgasmo.  Repetí varias veces con Alejandra. Como estaba algo enamorada de ella dejé de usar sus servicios de puta y empecé cada vez que la veía en la calle Montera a intentarla convencer de iniciar una relación en la vida real.  La decían cosas como que la quería como amiga, no como puta.  Repetí una vez con ella en el 2009 y lo encontré decepcionante.

Hacia 2007 encontré una casa de citas en la calle Hortaleza, al lado de mi trabajo, donde únicamente trabajaban chinas.  Era un precio excelente.  80 euros por una hora.  Las chinas daban un servicio muy muy bueno.  Me la chupaban sin goma.  Muchas veces me dejaban correrme en sus bocas.  Alguna me regaló sexo anal por lo bien que la comía el chocho.  A medida que iba haciendo el afecto con mujer china tras mujer china, repetiendo con varias, estaba más y más obsesionado con follar sin goma.  Intentaba metérsela sin protección en cuanto quitaba mi boca de su chocho.  Al final, hacia mayo de 2009 lo conseguí con una hermosa mujer que se hacía llamar Lulú.   Cuando volví de mis vacaciones brasileñas, como me sobró algo de dinero decidí llamar a la casa de citas para que Lulú viniera a mi casa.  Fueron cinco horas maravillosas.  A ella la daba vergüenza estar desnuda si no estaba follando, se ponía las bragas.  

La siguiente vez que volví a follar sin condón con una puta, hacia junio de 2010 volví a pillar hongos.  Esta vez decidí circuncidarme por lo incómodo de la infección.  Además la circuncisión reduce el riesgo de contagio del SIDA.

No sé lo que hubiera hecho sin mis maravillosas putas.  Me han dado tanto cariño, tanto amor.  He evitado pensar en como llegaron a hacer ese trabajo porque yo necesito tocar y ser tocado y no había otra alternativa.

2009 fue el año que se me quitó el trauma por la apabullante falta de afecto en mi vida.  El seis de enero estaba de visita en Pontecesures en casa de mi novia gallega y paseando por el pueblo me encontré 500 euros en billetes de 20 y 50.  Ese dinero lo invertí en putas.  En junio, visitando Rio me acosté con una maravillosa mujer negra.  Ella tenía gran cultura habiéndose licenciado en Filosofía y teniendo en el presente varios trabajos de profesora.  Fue mi novia durante casi un año. Volví a visitarla en octubre de ese mismo año.  Esa visita hacíamos el amor una o dos veces al día.  Hubo unos días en los cuales ambos estábamos con gripe porcina que no hicimos el amor.  Fue maravilloso para mí, al final, tras 42 años de vida, satisfacer mi necesidad básica de tocar y ser tocado.

No todo es rosas en mi experiencia con mis maravillosas putas. La deliciosa Lulú que me permitió follar sin condón dos días diferentes no conocía el entorno de su casa de citas por lo que sospecho que no había salido mucho de ella.  Ha habido veces que yo he sido el primer cliente de unas putas.  En una ocasión ella se puso muy nerviosa con la deliciosa sensación en su chocho cuando yo se lo chupaba.  He follado con una Nigeriana muy culta que acababa de llegar en patera.  Esa probablemente había empezado en la maravillosa carrera de la prostitución a base de ser violada.  Yo soy de la firme convicción de que a caballo regalado no se le ha de mirar los dientes, pero me remueve la posibilidad de que probablemente haya hecho el afecto con varias prostitutas que empezaron su maravillosa carrera a base de ser violadas.  Me consuela que la esclavitud sexual es el equivalente para las mujeres que la conscripción forzosa para guerras en los hombres.  Destrozar los instintos de una persona a base de brutalidad.  

Gracias, a todas vosotras maravillosas putas por haberme dado el afecto que se me ha negado.

Cuáles son vuestras experiencias con las putas?

Besos,
Batiscafo.

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