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El Torbellino del Amor

La maravilosa organización CouchSurfing

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Couchsurfing.org o CS es una organización internacional dedicada al intercambio de sofás.  Cuando yo viajo a cualquier parte del mundo, me pongo en contacto con los miembros de la página de Couchsurfing de las ciudades que yo visite o bien para dormir en su sofá o bien para que compartamos una bebida en un bar o que me enseñen algo de su ciudad.  Muchas veces yo he alojado a miembros de CS en mi casa.  Es un sistema basada en la confianza.  Es bastante normal que cuando alguien se aloje en mi casa deje una referencia en mi perfil de como fue su experiencia.  Igual es bastante normal que cuando yo me aloje con alguien deje una referencia en su perfil.  Así, basado en las referencias que tengan o bien el anfitrión o bien el visitante, ambos de antemano tienen información de si la experiencia podrá ser agradable.  Alguien con muchas referencias negativas puede ser un verdadero riesgo. Si tiene sobre todo referencias positivas, suele ser seguro admitirlo en tu casa.  Lo más habitual es estar recorriendo la ciudad durante el día y pasar las tardes con tu anfitrión.  Es habitual que unos cocinen para los otros y que los huéspedes ayuden con las tareas de limpieza.  Hay gente que se apunta únicamente para ahorrarse el dinero de un hostal, pero la mayoría hace CS para relacionarse con gente de otros lugares.

En febrero del 2009 estaba ya en paro.  Tenía una buena indemnización de mi última empresa, lo que me daba fondos para viajar.  Yo quería pasar unos días en Santiago de Compostela y no me quería gastar mucho dinero.  Había oído de estas organizaciones internacionales para alojarte en casa de alguien cuando viajas y que gente que viaje pueda alojarse en tu casa cuando visitan tu ciudad.  Me apunté a uno de esos organismos, HospitalityClub, y mandé cuatro o cinco solicitudes de alojamiento con un mes de antelación.  No recibí respuesta.  Me apunté a otro organismo de esos de intercambio de sofás, Couchsurfing, y volví a mandar cuatro o cinco solicitudes.  Recibí respuesta de varias de las personas a las que escribí. Ninguna podía alojarme, pero hubo dos personas que estaban dispuestas a quedar conmigo.  Al final dormí en Santiago en un hostal bastante agradable.  Fue muy agradable quedar con estas personas y que me contaran de Santiago.  Tres semanas después de regresar a Madrid desde Santiago, recibí un mensaje de un miembro de HospitalityClub.  Mis mensajes se habían traspapelado en su sistema. 

Al volver a Madrid decidí que me apetecía alojar gente en mi casa y abrí mi sofá a inquilinos.  La primera persona que se puso en contacto conmigo Ines, fue una mujer de Oporto.  Ella vino con un amigo para visitar la feria de arte contemporáneo ARCO.  Volvió a visitarme en el 2010, también para ARCO. Pasamos ratos muy agradables juntos y decidí seguir alojando viajeros en mi casa.  Poco después vino Norma,una Paulista (de Sao Paulo) a pasar varios días conmigo.  En junio la fui a visitar a Sao Paulo junto con mi amigo Rafa.  Pasamos un día muy agradable con ellos.  Nos enseñaron por todas partes por Sao Paulo.

He tenido mucha gente en mi casa.  Alguna vez, por la mezcla de alcohol y antisicóticos, me volvía muy intenso y he ocasionado momentos desagradables a mis huéspedes.  Hasta el momento me he enamorado de tres mujeres que me han visitado.  Una de ellas vino acompañada de cuatro húngaros locos más.  Se pusieron en contacto conmigo diciendo que eran tres.  Me llamaron del portal de mi casa ya que tenían problemas para encontrarla.  Me encuentro con cinco personas jóvenes.  Venían con un coche grande y cuatro bicis, una de ellas doble.  El coche lo dejé en el aparcamiento de mi padre.  Los días que estuvieron en mi casa se recorrieron Madrid en bici.  La primera noche aparcaron las bicis al otro lado de mi calle con la mala fortuna que esa es una zona con el aparcamiento prohibido por motivos de seguridad. A las dos de la mañana les despierta el ruido de sirenas y mucha gente hablando.  La policía y los bomberos estaban trabajando para llevarse las bicis.  Cuando los húngaros locos bajaron a la calle los bomberos ya habían roto una cerradura irrompible y metido esa bici en un camión. Llegaron a tiempo para rescatar sus bicis.

Yo duermo desnudo.  Tuve a una francesa que se quedó un par de días en mi casa.  Sonó el teléfono y salí de mi cama en estado de coma.   El teléfono está en el salón y de pronto me encuentro desnudo en frente de ella.  Otra vez se quedaron a dormir en mi casa tres argentinas.  Llegaron a las doce de la noche.  Yo me desperté a las ocho de la mañana y ya se habían ido.  Me jodió sobremanera que usaran mi casa como únicamente un lugar donde dormir.  A mi me gusta relacionarme con mis huéspedes.  Otra vez llegó una coreana a mi casa.  La lleve por mi recorrido por Madrid de cinco horas.  Fui a comprar comida para la cena, y cuando llego a casa me encuentro una nota diciendo que no ella no siente que seamos compatibles ya que yo fumo.   No tenía claro en mi perfil que yo fuera fumador.  Desde entonces lo he actualizado y pienso dejar una referencia negativa a cualquier persona que no se despida de mí en persona.

Viajando también he tenido contacto con gente de Couchsurfing.  Yo les llamo cuchis ya que una amiga que tenía era incapaz de pronunciar couchsurfer y les llamaba cuchiflais.  Eso se acabó abreviando a cuchi.  Mi primer viaje con los cuchis fue a Amsterdam.  Me quedé las dos primeras noches en Utrech, que es una ciudad con encanto, también con canales.  Yo hice un viaje en barca de pedales por estos canales y me perdí.  Estaba convencido que era posible hacer un recorrido circular y no era así.  Ya que cogí la barca cerca de la hora de cerrar y había pagado una fianza de 50 euros tenía miedo de perder mi dinero.  Llamé a la compañía para ver si me podían ayudar a volver.  Al final di marcha atrás y no me cobraron ninguna multa por mi retraso.  Luego me quedé un par de días en Almere, que también está a media hora en tren de Amsterdam.  Los días los pasaba pateando la capital y las noches con mi cuchi.  En Amsterdam me metí en un coffeeshop para ir al servicio. Vi en la barra unos deliciosos canutos de marihuana.  Me compré uno y fui fumándomelo mientras andaba por la ciudad.  A la semana estaba muy cerca de tener un brote sicótico.

Otro viaje que hice con Couchsurfing fue a Munich.  Me quedé en casa de un alemán muy sociable llamado Jürgen.   Me enseño todas las cerveceras que había en Munich y varios Beer Gardens. Hay por lo menos seis fábricas de cerveza en Munich.  Cada uno de ellas tiene un restaurante muy grande donde sirven su cerveza y comida a precio razonable.  Me encanta la cerveza de trigo y bebí mucho de ese maravilloso líquido.  Fui a visitar el campo de concentración Dachau que está en las afueras de Munich.  Me dejó decepcionado ya que habían derribado todas las barracas donde vivían los presos. Habían reconstruido un par pero no era lo mismo.  Encontré impactante pasar por la cámara de gas.   Es una habitación pequeña con una ducha empotrada en el techo.  En Dachau no se llegó a utilizar.  Aún así sentí una poderosa sensación de maldad recorriendo mi cuerpo cuando paseaba por esta cámara de gas.  Tengo ganas de hacer un recorrido por los campos de exterminio de Europa.

En Río de Janeiro quedé con un hombre de cincuentaitantos años que iba por su tercera carrera universitaria.  Fue una velada muy agradable.  Él nos presentó a tres compañeras de facultad.  Mi compañero de viaje se enrolló con una.  Otra de ellas era mi querida Naiara con la cual mantuve un noviazgo a distancia durante unos ocho meses.  Volví a Río en octubre del 2009 para pasar dos hermosas semanas con ella.  Estuve a punto de pasar febrero del 2010 con ella , pero me eché para atrás ya que el viaje significaba gastar todos mis ahorros y agotar el crédito de mi tarjeta de crédito.  Me habría quedado arruinado.  Estuve deprimido todo ese mes en Madrid.  Quizás debería haber ido.  El que no fuera a Río en Febrero del 2010 suposo el fin de la relación.

Couchsurfing implica jamás tener que volver a viajar sólo.  En esa organización, todo el mundo tiene un perfil donde la gente deja comentarios acerca de su experiencia con las distintas personas con las cuales ha mantenido contacto.   Gracias a los comentarios y a las referencias te haces una idea de antemano de si la experiencia va a ser positiva o no.  Esta maravillosa organización internacional permite nunca volver a sentir soledad cuando se esté viajando lejos del hogar.

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