Me Gusta Fumar

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Introducción a Me Gusta Fumar

La ley contra el tabaquismo discrimina

La ley contra el tabaquismo que entró en vigor el 1 de enero del 2006 en España discrimina a los fumadores. Está muy bien eso de que a la mayoría de la población se le permita trabajar a gusto, sin tenerse que tragar el humo de sus compañeros. Desgraciadamente esto se hace a coste de infringir los derechos, garantizados por la constitución, de un treinta por ciento de la población. Esta ley, aunque mejor que las leyes que se han aprobado en otras partes del mundo, discrimina a los que fuman. Esto lo hace por su inflexibilidad. Esta ley va bastante más allá de garantizar un ambiente de trabajo agradable. Es lo suficiente rígida para ser un atentado contra mis derechos.

La ley no es lo suficientemente flexible. Hay oficinas donde todos los que trabajan fuman. Algunas oficinas tienen solo tres o cuatro trabajadores.  Esto hace por lo que es fácil que todos sean fumadores. Es absolutamente ridículo proteger del humo a un colectivo exclusivamente integrado por fumadores. Esto es putear al personal porqué sí. Es hacer lo posible para que un grupo gente trabaje a disgusto. También se da el caso de los no fumadores a los cuales les es totalmente indiferente el qué sus compañeros fumen o dejen de fumar. Esto no lo contempla la ley. Abarca mucho más. En vez de ofrecer una protección suficientemente buena al no fumador, castiga al fumador. Esta ley discrimina.

Luego está la cuestión de las salas de fumadores. Los dos principales partidos políticos del país se han puesto de acuerdo para prohibirlas. Un fumador tardaría unos diez minutos menos en fumarse un cigarrillo si va a una sala que si saliese a la calle. Las empresas saldrían ganando. Los fumadores saldríamos ganando. El problema es que al gobierno le interesa humillar a los fumadores. Se regocijarán al pasar enfrente de una empresa al ver el grupo de trabajadores fumando fuera. "Fíjate en esos parias" se dirán. "Qué buena idea hemos tenido, con lo que gusta sentirse superior." Esta sensación de bienestar se verá acrecentada si lloviese. Imagínate su regocijo si granizase. Esta ley discrimina.

Lo más grave es que a nosotros, los fumadores, no se nos ofrece ninguna alternativa para quitarnos el mono. Lo único, salir a la puta calle, como parias. No hay ninguna alternativa digna Los chicles y parches de nicotina son un medicamento. Únicamente se pueden comprar en farmacias. Están anunciadas sólo como medios para dejar de fumar, cuando son efectivos a la hora de quitar el mono. Luego existe el tabaco sin humo. Este está prohibido por una directiva de la Unión Europea. Si lo único que se persigue es evitar que los no fumadores no respiren un aire viciado, habría alternativas para los fumadores. Desgraciadamente esta ley busca convertir el 30% de los trabajadores en seres inferiores, que no tienen derecho a estar a gusto en casi ningún sitio. Es una ley diseñada para que los fumadores nos encontremos mal. Esta ley discrimina.

Hay tres requerimientos para hacer una ley para evitar los malos humos, respetando la dignidad de todos. Primero, tiene que ser lo suficientemente flexible para permitir excepciones. Segundo, es necesario que exista la posibilidad de no tener que salir a la calle como apestados. Tercero, tiene que ser fácil encontrar medios para satisfacer los requisitos de nicotina sin fumar. Esta ley no cumple ninguno de los tres requisitos. Por lo tanto esta ley discrimina.

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