Me Gusta Fumar

Por la libertad de elegir de cada persona

Breve

En este universo lo único que sube al cielo son los pedos de los gusanos que se van a comer tu cadaver.

Nueva Inquisición

PDF Imprimir Correo electrónico
El tabaco - Prohibido fumar
Escrito por ram   
Viernes 19 de Marzo de 2010 15:35

A mis 63 años, tras 50 de ser fumador, me retrotraigo a los tiempos iniciales, allá por los sesenta, cuando fumar era considerado elegante y símbolo de independencia, sobre todo en jóvenes y mujeres. Sin duda molestamos con nuestro humo al fumar por doquier, siendo la gente tolerante a tal agresión ambiental. Ahora, esos tiempos son un recuerdo tan solo. Mientras pasaron esos días, tuvimos más tiempo que el necesario, para quedar enganchados a la nicotina y al hábito, de manera bastante irremediable. Nadie aseguraba que fumar fuera beneficioso para la salud, pero no existía el drama de la actualidad, producto de investigaciones médicas y demás, pero decididamente tambien de la mala educación y la poca inclinación hacia la tolerancia.

 

Para algunos, dejar de fumar resultó sencillo. Para otros difícil y para los restantes: Imposible. Eso está ligado a muchos factores, incluyendo la personalidad y la facilidad de convertirse en adicto.

 

Lástima que hayamos sido tan inconscientes con los derechos ajenos, que en aquel tiempo no conocíamos. Lástima que en la actualidad, seamos víctimas del fundamentalismo de no fumadores y ex-fumadores, quienes aplauden fervorosamente cada vez que nos estrechan el cerco persecutorio, lo cual no es precisamente y nrecesariamente para obligarnos a la renuncia y para beneficiarnos en nuestra salud. Tambien hay componentes egoístas y el instinto de tener a quien poder pasar por el linchamiento.

No por fumadores, hemos dejado de ser personas. La nicotina, además, es una droga que no causa cambios de comportamiento o temperamento, como otras drogas sí lo hacen. Solo cuando nos vemos sometidos al cruel síndrome de abstinencia.

Si a los viejos fumadores nos permitieran fumar en paz en lugares y circunstancias definidas, se hará algo de justicia con nuestro problema. Con el tiempo nos extinguiremos y habrá solo cabida para las nuevas generaciones, nacidas con nuevos valores (Algunos muy desafortunados, por cierto). Ya hemos comprendido lo poco considerados que fuímos con los no fumadores en el pasado. Ahora podremos respetar mejor esas situaciones, a cambio de un poco de tolerancia. Hacernos la vida imposible, no es precisamente un ejemplo de cristianismo del bueno, sino una versión moderna de la Inquisición.

A mis 63 años, tras 50 de ser fumador, me retrotraigo a los tiempos iniciales, allá por los sesentas, cuando fumar era considerado elegante y símbolo de independencia, sobre todo en jóvenes y mujeres. Sin duda molestamos con nuestro humo al fumar por doquier, siendo la gente tolerante a tal agresión ambiental. Ahora, esos tiempos son un recuerdo tan solo.

Mientras pasaron esos días, tuvimos más tiempo que el necesario, para quedar enganchados a la nicotina y al hábito, de manera bastante irremediable. Nadie aseguraba que fumar fuera beneficioso para la salud, pero no existía el drama de la actualidad, producto de investigaciones médicas y demás, pero decididamente tambien de la mala educación y la poca inclinación hacia la tolerancia. 

Para algunos, dejar de fumar resultó sencillo. Para otros difícil y para los restantes: Imposible. Eso está ligado a muchos factores, incluyendo la personalidad y la facilidad de convertirse en adicto. Lástima que hayamos sido tan inconscientes con los derechos ajenos, que en aquel tiempo no conocíamos. Lástima que en la actualidad, seamos víctimas del fundamentalismo de no fumadores y ex-fumadores, quienes aplauden fervorosamente cada vez que nos estrechan el cerco persecutorio, lo cual no es precisamente y nrecesariamente para obligarnos a la renuncia y para beneficiarnos en nuestra salud. Tambien hay componentes egoístas y el instinto de tener a quien poder pasar por el linchamiento. 
No por fumadores, hemos dejado de ser personas. La nicotina, además, es una droga que no causa cambios de comportamiento o temperamento, como otras drogas sí lo hacen. Solo cuando nos vemos sometidos al cruel síndrome de abstinencia. Si a los viejos fumadores nos permitieran fumar en paz en lugares y circunstancias definidas, se hará algo de justicia con nuestro problema. Con el tiempo nos extinguiremos y habrá solo cabida para las nuevas generaciones, nacidas con nuevos valores (Algunos muy desafortunados, por cierto). Ya hemos comprendido lo poco considerados que fuímos con los no fumadores en el pasado. Ahora podremos respetar mejor esas situaciones, a cambio de un poco de tolerancia. Hacernos la vida imposible, no es precisamente un ejemplo de cristianismo del bueno, sino una versión moderna de la Inquisición.

Ram

Última actualización el Viernes 19 de Marzo de 2010 15:45
 

Relacionado

Comentarios  

 
+1 # Fumar es un placer.Javier 02-05-2010 01:52
Hola! Me siento identificadísimo con lo que escribes. España, quien te ha visto, y quien te ve. Nos quieren convertir en un país 100% europeo, soso, a lo Francia, a lo Inglaterra...Tomar una cañita con un cigarro, o viendo el futbol, el más que mítico pitillo que nos acompaña con el café, los cigarritos en las discotecas...Los comienzos a escondidas en los institutos...Independientemente de que sea fumador, y aunque decidiese intentar dejarlo (alguna vez lo he intentado por motivos de salud) este país tiene unas costumbres, una alegría, unos hábitos, que no son comparables con el estilo de vida que se lleva en Europa. Entiendo también que haya no fumadores que quieran disfrutar del ocio sin el humo del tabaco, pero siempre hay zonas o bares con sitios reservados a los no fumadores...O como dices en otros escritos, podría hacerse una división más o menos equitativa de las zonas para fumadores y no fumadores.
Ir al estanco, sacar una cajetilla, desenvolver el paquete y sacar un cigarro. Aspirar y echar el humo, hacer "o"s, tomando un cafecito, de tertulia con los amigos, descansando del trabajo y de la rutina...No hace falta irse a los sesenta. Fumar sigue siendo un placer.
Responder | Responder con una citación | Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Autenticarse

Puedes ingresar con tu cuenta de Gmail, tu cuenta Open Id o con tu cuenta de Megustafumar. Tendrás la posibilidad de escribir nuevos artículos y de recibir respuestas a tus comentarios.



Autenticarse

Registrate en Me Gusta Fumar o entra con tu cuenta de Gmail o de Open ID.



Podrás escribir artículos y cuando comentas, recibir las respuestas a tus comentarios.

RSMail Newsletter

Please select the list first!